Historia del koryû bujutsu Kashima Shinden Jikishinkage ryū kenjutsu y la línea Inazuma.

Kashima Shinden Jikishinkage ryū kenjutsu.
La escuela, o mejor dicho, los orígenes de la escuela se remontan a finales del siglo XV, con el samurái considerado el ryūsō (fundador) Sugimoto/Matsumoto Bizen no Kami Masatomo, fundador del koryû bujutsu Kashima Shin ryû. Masatomo, en realidad no creó el estilo Kashima, heredando el legado conocido como Kashima no Tachi (técnicas de espada de Kashima) de generaciones anteriores, trazando una lejana línea temporal hasta el siglo VII. Tanto en la creación de estas técnicas, como en la remodelación de las mismas que realizó Masatomo a mediados/finales del siglo XV, intervino una revelación la divinidad principal del santuario de Kashima en la prefectura de Ibaraki. Se trata ni más ni menos que de Takemikazuchi no Mikoto, también conocido como Kashima no Kami. Al margen de la vida y obra de este dios, conociendo cual es la situación tectónica de Japón, podemos prever la importancia de Kashima en tanto que, es el dios encargado de mantener a raya a un pez gato gigante (namazu) que habita en las aguas subterráneas, siendo el responsable de los terremotos cuando se agita. Kashima no Kami, sostiene una roca enorme sobre el pez, impidiendo que se mueva, pero puesto que los dioses también “son humanos”, cuando Kashima se duerme o despista, el namazu se agita y se producen terremotos y maremotos. Al margen de la historia mitológica de la escuela, se dice que Masatomo tomó las transmisiones del Kashima no Tachi, y las comparó con las técnicas que estaba desarrollando Iizasa Ienao (fundador del koryû bujutsu Tenshin Shôden Katori Shintô ryû), y con las de Kunii Kagetsugu, de la escuela Nen ryû. Con todo ello, funda Kashima Shin ryû, y es considerado como el primer sôke y fundador de Kashima Shinden Jikishinkage ryû.
Santuario de Kashima no kami.

The Namazu, also called the Onamazu, is a creature in Japanese mythology and folktales. The Namazu is a gigantic catfish said to cause earthquakes and tremors. They rose to new fame and popularity after the Ansei great earthquakes that happened near Edo in 1855. Catfish woodblock prints became their own popular genre. They were usually unsigned. The Tokugawa Shogunate censored and destroyed the prints. Only a handful survive to this day. Credit: Album / Universal Images Group / Pictures From History

4072121 Japan: Woodblock print depicting the god Daikoku showering people with gold while Kashima restrains a «namazu», 1855; (add.info.: The Namazu, also called the Onamazu, is a creature in Japanese mythology and folktales. The Namazu is a gigantic catfish said to cause earthquakes and tremors. Living in the mud under the Japanese isles, the Namazu is guarded by the protector god Kashima, who restrains the catfish using the «kaname-ishi» rock. Whenever Kashima lets his guard down, Namazu thrashes about and causes violent earthquakes.
The Namazu rose to new fame and popularity after the Ansei great earthquakes that happened near Edo in 1855. This led to the Namazu being worshipped as a god of world rectification («yonaoshi daimyojin»), sent by the gods to correct some of the imbalances in the world.
Catfish woodblock prints known as «namazu-e» became their own popular genre within days of the earthquake. They were usually unsigned and often depicted scenes of a namazu or many namazu atoning for their deeds. They were quickly squashed by the Tokugawa Shogunate, the prints censored and destroyed, with only a handful surviving to this day.); Pictures from History.
Ahora debemos poner el foco en otro personaje, al que algunas líneas consideran el fundador del estilo Shinkage/Jikishinkage, Aizu Hisatada/Hyuga no Kami Iko (1452–1538). En sus orígenes, se dice que actuaba como un pirata en la zona de Kumano, en la zona meridional de Japón. Tras sufrir un naufragio y ser el único superviviente, Hisatada pensó que el destino le tenía algo más superior reservado para él, por lo que se adentró en la zona de Miyazaki hasta las cuevas Udo. Este es lugar venerado en la mitología Shintô por ser donde algunos de los kami “tocaron tierra”. En estas cuevas, Hisatada alcanzó la iluminación a través de un sueño, donde uno mono le enseñaba los secretos de la espada.
A partir de aquí podemos hablar de la figura de sôke, como una figura “paterna” que regenta la escuela, sin embargo, esto no quiere decir que no hubiera otras personas que no pudieran existir de manera coetánea dirigiendo sus propias líneas/versiones de la escuela, esto se da por ser un sistema de enseñanza indiscriminada, donde cada persona que recibía la máxima graduación (menkyô kaiden) podía iniciar su propio estilo. Sin embargo, sólo de forma clarificadora de cara a escribir un discurso histórico medianamente coherente, utilizaremos la denominación de sôke para esas importantes figuras en la historia de la escuela.
Santuario de Udo, donde Aizu recibió el sueño de revelación.
El segundo sōke (cabeza de escuela) será el famoso samurái Kamiizumi Ise no Kami Fujiwara no Hidetsuna/Nobutsuna (1508 – 1577/1582), que estudiará tanto las técnicas de Kashima con Masatomo, como las técnicas de Kage con Hyuga, con todo ello fundará el estilo Shinkage ryû, sin embargo, también se dice que aprovechó para estudiar tanto Tenshin Shôden Katori Shintô ryû, como Maniwa Nen ryû, para reforzar sus conocimientos sobre su “nuevo” estilo. De igual modo, es muy importante la impronta que dejó en él uno de sus mentores, un monje budista llamado Tenmyô, nutriendo a su escuela de un trasfondo budista que se entrelaza sincréticamente con el origen sintoísta. Más allá de la historia de esta escuela, Nobutsuna es una de las figuras más importantes en la historia de la esgrima japonesa e historia samurái. Creció en una familia samurái bajo el dominio de la línea Yamauchi del clan Uesugi, en las cercanías del castillo de Ôgo (actual prefectura de Gunma), y allí ocupó su primer puesto de importancia como general defensor de la plaza. Sin embargo, cuando el clan Hôjô, a las ordenes de Hôjô Ujiyasu sitió el castillo, Nobutsuna decidió rendirlo y cambiar de bando. En una etapa tan convulsa como era este periodo Sengoku (de guerras intestinas), la lealtad romántica del samurái carecía de valor en comparación con la lógica vital. Nobutsuna sopesó las fuerzas invasoras, y prefirió agachar la cabeza, para poder seguir viviendo, y seguir luchando. Y así lo hizo, de hecho, cuando el señor feudal de su antiguo clan, el famoso Uesugi Kenshin, inició la recuperación de los territorios, Nobutsuna aprovecho para cambiar nuevamente de filas y convertirse en vasallo del clan Uesugi, a través de uno de sus señores, Nagano Narimasa. Allí se convirtió en una de las 16 “lanzas” (generales) de la casa Nagano, por no decir que la primera de todas ellas, y se le encargó la defensa del castillo de Minowa, constantemente asediado por el gran enemigo de los Uesugi, el clan Takeda. Finalmente, en 1566, Takeda Shingen y sus tropas consiguieron tomar la plaza, siendo Nobutsuna uno de los pocos que quedaron luchando en pie. Shingen, viendo la gran calidad marcial de Nobutsuna, le ofreció unirse a sus filas, sin embargo, este lo rechazó en primera instancia para unirse a un señor del que poco se conoce, Kiryū Ōinosuke Naotsuna. La prematura muerte de este señor, llevó a Nobutsuna a replantearse la oferta de Takeda, entrando al servicio como una de las lanzas (generales) de Naitô Masatoyo, un señor afín a la casa Takeda. Tras la derrota del clan Takeda a manos de la coalición entre Oda Nobunaga y Tokugawa Ieyasu, en la Batalla de Nagashino (1575), Nobutsuna volvió a sobrevivir a su señor, pero en esta ocasión, aprovechó sus últimos años de vida para dedicarse a traspasar su conocimientos de espada a sus alumnos más allegados. Quienes recibieron su sabiduría fundaron algunos de los koryû bujutsu más famosos, como Yagyû Shinkage ryû, Taisha ryû, Hôzo-in ryû o Komagawa Kashin ryû. En adición, se considera a Nobutsuna como el inventor del fukuro shinai, una espada de bambú laminada forrada de cuero, de manera que se pueda practicar sin protecciones y sin peligro de morir o sufrir graves heridas.

Kamiizumi Ise no Kami Fujiwara no Hidetsuna/Nobutsuna
Okuyama Magojiro Kimihide, quien recibió los conocimientos de Nobutsuna y se le reconoce como el tercer sôke de Kashima Shinden Jikishinkage ryû. No se sabe mucho acerca de él, pero se cree que pudo servir al clan Takeda, conociendo a Nobutsuna entre sus filas. Los tres primeros sōke decían practicar la escuela Shinkage ryū sin embargo, pese a que la pronunciación era idéntica, cada uno “creó” su propia escuela al otorgar al nombre kanji diferentes: 1º (Masatomo) 神陰流 “Estilo/transmisión de las sombras divinas”, 2º (Nobutsuna) 新陰流 “Estilo/transmisión de las nuevas sombras”, 3º (Kimihide) 神影流 “Estilo/transmisión del reflejo divino”. Mientras que Masatomo hace referencia a la sombra que provoca un objeto, como el reflejo de algo, en este caso, la sombra/reflejo de los dioses; Kimihide, por su parte, utiliza otro kanji de kage, que hace referencia a la sombra como algo oculto y sombrío, haciendo referencia a les técnicas ocultas de los dioses.
El cuarto sōke, Ogasawara Genshinsai Minamoto no Nagaharu recibió la sucesión de la escuela, tras recibir las enseñanzas de Kimihide. Nagaharu habría servido originalmente al clan Imagawa, de ahí pasó a servir a los Matsudaira/Tokugawa, para finalmente desertar en favor de Takeda Katsuyori, allí seguramente es donde conoció a Nobutsuna, que servía en las filas del clan Takeda. Tras la Batalla de Nagashino (1575), abandonó el derrotado clan Takeda para unirse al Hôjô, a las órdenes de Hôjô Ujimasa. El fracaso en la defensa durante el Asedio al Castillo de Odawara (1590), por las tropas de Toyotomi Hideyoshi desembocó en el seppuku de Ujimasa, así como de oros miembros del clan Ogasawara. Temiendo el mismo destino, Nagaharu huyó a China, donde vivió 20 años, entrando al servicio del ejército de la dinastía Ming, abriendo una academia de bujutsu japonés en Beijin. Aunque se sabe poco de este largo periplo, algunas fuentes aluden a que pudo estudiar diversos estilos marciales, especializándose en los relacionados con las formas de la grulla. También se alude a que recibió enseñanzas en estrategia marcial de discípulos de la escuela originada por Zhang Lang, un famoso general del siglo III. De todas las armas, las técnicas de lanza china fueron las que más le llamaron la atención, por su versatilidad, flexibilidad, así como por poderse dirigir a varios oponentes con un claro espíritu ofensivo. Las fuentes del estilo Kashima Shin ryû, aluden a que de todo ello extrajo un principio denominado hassun no nobegane (la forma de extender el metal en 27cm), haciendo alusión a diversas formas de mover el cuerpo en varias direcciones de forma que se consiga llegar al enemigo con anticipación a sus golpes, o bien evadir los cortes recibidos moviendo los pies, la cadera y el tándem. En Kashima Shinden Jikishinkage ryû se dice que las enseñanzas que extrajo Ogasawara se condensaron en el movimiento ryûbi (coletazo de dragón), una de las técnicas más características de este koryû, que combina un movimiento de ataque con otro de contraataque con un claro espíritu 100% ofensivo. Sea como fuere, se dice que, cuando Ogasawara pudo regresar a Japón, no tenía rival, incluso entre sus antiguos camaradas de escuela, y por ello decide refundar la escuela, añadiendo estos principios, renombrándola como Shin Shinkage ryū 真新陰流. La tradición Kashima Shin ryû conserva un estilo de lucha sin armas denominado Kashima Kenpô, una forma de combate donde sólo se usan los puños que también se atribuye a Ogasawara como resultado de su experiencia marcial en China. En la línea Inazuma de Kashima Shinden Jikishinkage ryû, se aplican los mismos principios del corte ryûbi con las manos vacías, tanto en técnicas de golpeo, como proyecciones, luxaciones, rompimientos o estrangulaciones.

El quinto, sōke Kamiya Denshisai Sanemitsu (1582-1663) entró como estudiante de Ogasawara Nagaharu a la tardía edad de 42 años, tras haber estudiado muchos otros estilos y contando con una gran experiencia vital y marcial. Regentaría la escuela bajo el nombre de Shinkage Jikishin ryū (新陰直心流), incluyendo el concepto budista jikishin o voluntad directa/inquebrantable/transmisión directa. Sanemitsu implementó en la escuela la mayoría de los principios místico-teológicos que conserva, aludiendo a que el ser humano no puede alcanzar un completo entendimiento de nada mundano (incluida la esgrima) si no se comprende la naturaleza divina inherente en cada cosa. Con todo ello, creó un trasfondo cultural, que si bien se aleja de la parte bélica para acercarse a la religiosa, configura, aún a día de hoy, una parte importante de la escuela sin la cual no se puede comprender al 100%. Sanemitsu era un excelente docente y comunicador, atrayendo a muchos discípulos, de los cuales, alrededor de 30 recibieron alguna certificación. Uno de sus discípulos fue ni más ni menos que Abe Shirôgorô, un hatamoto al servició del shôgun, el cual invitó a uno de los samuráis a su servicio a aprender con Sanemitsu, este acabaría siendo el siguiente sôke.
El sexto sōke, Takahashi Danjōzaemon Jikiosai Shigeharu (1610/1620-1690/1704), era uno de los samuráis al servicio de Abe. Sus vinculaciones con el bakufu le sirvieron para abrir dos dôjô en Edo. Puesto que en el siglo XVII surgieron muchos estilos “Shinkage”, Shigeharu decidió que lideraría el estilo como Jikishin Seitō ryū 直心正統流 (verdadero linaje del estilo jikishin), como una forma de diferenciarse del resto.
Es entonces cuando llegamos al séptimo sōke, Yamada Heisaimon Mitsunori – Ippūsai – (1638-1718) que combina todos los estilos vistos en su linaje para crear en 1683 el definitivo Jikishinkage ryū 直心影流 (reflejos del sincero espíritu del corazón). Ippūsai también estudió la escuela Yagyû Shinkage ryû de la línea de Edo, por lo que decidió, no sólo cambiar el nombre de la escuela, sino también recuperar algunas técnicas del legado de Kamiizumi. Ippūsai no fue sólo el fundador de este nuevo estilo, sino el que sentaría las bases para que, siglos más tarde, el kendô o esgrima moderna japonesa, se pudiera desarrollar. A los 19 años, Ippūsai se batió en duelo con el samurái Ose Yahei mediante sable de madera (bokutō), quedando ambos muy heridos tras el combate (debemos recordar que en esta época, ya estaban prohibidos los duelos con katana afilada). Esto le llevó a reflexionar sobre los métodos de práctica y duelo. A los 32 años, todavía buscando una solución a sus preguntas, comenzó a entrenar con el sexto sōke, Takahashi Danjōzaemon Jikiosai Shigeharu, el cual utilizaba en sus entrenamientos una espada de bambú y una máscara protectora para el rostro. Cuando a los 46 años obtuvo la máxima titulación (menkyō kaiden) así como la sucesión de la escuela, decidió explotar esta idea, creando unas protecciones hechas de bambú y mimbre tanto para el rostro (men) como para las manos (kote).
Esta labor la continuaría su tercer hijo (adoptivo), sucesor y octavo sōke de la escuela, Naganuma Shirozaemon Kunisato (1688-1767), quien reforzaría estas protecciones con placas metálicas. Aproximadamente 40 años más tarde, la tradición Nakanishi Ittō ryū kenjutsu adoptó este sistema de entreno, siendo (paradójicamente) la escuela que más influyó en la creación del futuro kendō en lugar de la precursora Jikishinkage ryū. Aunque se considera a Ippūsai como el “fundador” nominal de la escuela, es a partir de Kunisato que esta adquiere su independencia tanto de los estilos Shinkage como de los de Kashima. También este será el origen de una genealogía que marcará la denominada línea Naganuma, que siga viva a día de hoy bajo Sakai Kazuya.



Su hijo, el noveno sôke, Naganuma Shirozaemon Fujiwara no Yorihito, 1702–1772), continuó continuo no solo la saga familiar, sino también la escuela. El estilo de las dos primeras generaciones Naganuma, tuvieron muchísimo éxito en Edo, contando cientos de estudiantes, algo raro en un koryû bujutsu. Decenas de ellos obtuvieron el menkyô kaiden, pero solo dos de ellos nos interesan, el hijo biológico de Yorihito, Naganuma Shirozaemon Sukesato y el hijo adoptivo, Fujikawa Yashirō Uemon Fujiwara no Yorihito (1726–1798), quien inició la línea Fujikawa de la escuela, dividiéndose en dos a mediados del siglo XVIII. A ambos se les reconoce como décimo sôke, cada uno en su respectiva línea.

József Pozsgai sensei y Gergo Vida sensei entrenando en Niigata la línea Naganuma bajo su actual sôke, Sakai Kazuya sensei.
El undécimo sôke de la línea Naganuma será Naganuma Shirozaemon Masasato, el duodécimo, Naganuma Goro Yasusato, el decimotercero Naganuma Shirozaemon Katsusato y el decimocuarto Sakai Sukenojo Masatada, hijo adoptado de Katsusato, pasando la tradición a manos de la familia Sakai. El decimoquinto será Sakai Jihei Tadaaki, el decimosexto Sakai Kinjiro Tadaari, el decimoséptimo Sakai Tokutaro, el decimoctavo Sakai Katsuensai, el decimonoveno Sakai Katsudensai Katsuya y el vigésimo y actual sôke, Sakai Kazuya, que tiene su honbu dôjo en Niigata. Nuestros sensei de la línea Inazuma, Pozsgai József y Vida Gergo, obtuvieron el grado de mokuroku de esta línea, así como las enseñanzas de las series Ôkoryû y Saya no Uchi. La estrecha relación entre Suzuki Kimiyoshi y Sakai Kazuya, también llevó a implementar activamente el uso del ryûbi en muchos kata que en la línea Fujikawa se habían perdido, por eso nuestro estilo tiene mucha relación con la tradición Naganuma.

József Pozsgai sensei y Gergo Vida sensei entrenando en Niigata la línea Naganuma bajo su actual sôke, Sakai Kazuya sensei.
Por su parte, la línea Fujikawa continuó con su undécimo sôke Akaishi Chikayoshi (1749–1825), y el duodécimo Dannō Gennoshin Yoshitaka (1761–1849). El decimotercero será Ôdani Shimosa no Kami Nobutomo (1798–1864), cuya familia marcará la tercera de las líneas de esta escuela. Nobutomo fue un hombre ilustrado en bujutsu, complementando sus estudios en Jikishinkage ryû con la escuela de lanza Hozo-in ryû sôjutsu, así como la escuela de tiro con arco Yoshida ryû kyûjutsu. Fue conocido como un famoso duelista, así como un gran caballero con grandes dotes de etiqueta y cortesía. A la edad de 57 años, se le confió la dirección de uno de los kôbusho, erigidos por el bakufu Tokugawa. Estas academias, surgieron en los estertores del periodo Edo (1603-1868) para formar a samuráis en artes marciales, cuando muchos de ellos ya habían olvidado su uso, debido a los más de dos siglos de paz. La entrada del Comodoro Perry en la bahía de Uraga en 1853, obligando al gobierno japonés a abrir sus puertos a los barcos balleneros estadounidenses, marcó el inicio del fin de la era de los samuráis, precedida de revoluciones y guerras intestinas. Los Tokugawa, temiendo estos duros tiempos, favorecieron la creación de estas academias kôbusho. El estilo personal de Nobutomo acabó configurando una línea marcada, diferenciada del resto por una mayor insistencia en los movimientos básicos (kihon), así como en los desplazamientos, la respiración, y la utilización de un furibô, una “espada” de madera que oscila entre 5 y 15kg, destinada a fortalecer el cuerpo y el espíritu.
Marcos Sala con furibô.
Sin duda, el decimocuarto sôke, Sakakibara Kenkichi (1830 – 1894), fue uno de los grandes esgrimistas de la escuela, con habilidades equiparables a las grandes generaciones. Más allá de eso, fue una figura histórica clave en el paso de la era samurái a las eras modernas en Japón. Kenkichi nació bajo el nombre de Tomoyoshi, en el seno del clan Sakakibara. Esta familia, traza sus orígenes con una línea del clan Minamoto, directamente emparentados con el Emperador Seiwa (850-881). Sirvieron al clan Nitsuki, una línea de la poderosa familia Ashikaga, estableciéndose en el siglo XIV en la aldea de Sakakibara (Ise). De ahí, pasaron a ser samuráis a las ordenes de la familia Kitabatake, que en el siglo XVI acabó siendo absorbida por el clan Oda, pasando los Sakakibara a servir a Oda Nobukane (hermano de Oda Nobunaga). En el confuso periodo de guerras intestinas Sengoku (1477-1573), que daría paso a los siguientes Azuchi-Momoyama (1573-1603), una línea del clan Sakakibara pasó a servir a un joven Tokugawa Ieyasu, acompañándole hasta su victoria final en la Batalla de Sekigahara (1600). En compensación por sus servicios, Ieyasu les ofreció ser señores del feudo de Tatebayashi (Gunma), además de la consideración de fudai daimyô, o señores feudales muy cercanos al gobierno, sólo por detrás de los shinpan daimyô y la familia del shôgun. En los siglos sucesivos, se les fue ofreciendo gobernar cada vez lugares más importantes, como os feudos de Shirakawa (Mutsu/Fukushima), Himeji (Harima/Hyogo), Murakami (Echigo/Niigata), y tras pasar nuevamente por el castillo de Himeji, se les ubicó definitivamente en el castillo de Takada (Echigo/Niigata).

Fotografías de Sakakibara Kenkichi.
Llegados a Sakakibara Kenkichi, fue nombrado guardaespaldas e instructor de esgrima de los dos últimos shôgun, Tokugawa Iemochi y Tokugawa Yoshinobu. Más allá de sus labores en Edo, Kenkichi era conocido por sus habilidades como duelista, siendo uno de los mas famosos enfrentamientos (rozando lo mítico) el que tuvo con Yamaoka Tesshû, otro de los grandes esgrimistas del siglo XIX, fundador del estilo Ittô Shoden Muttô ryû kenjutsu. Se dice que ambos estuvieron frente a frente durante 40 minutos, Kenkichi con jôdan no kamae (guardia alta) y Tesshû con chûdan no kamae (guardia media), y finalmente decidieron dejarlo en tablas por estar seguros ambos que no habría ganador y muy posiblemente ambos morirían (ai uchi). Kenkichi también fue el encargado de suceder a Ôdani, no sólo como sôke sino también como instructor de las academias kôbusho del gobierno. Por sus labores, recibía el sueldo de 300 ryô anuales, donde recordemos, que 1 ryô (150kg de arroz), es con lo que podía subsistir una persona 1 año, o una familia humilde. Además de su familia y fama como artista marcial, aseguró su posición casándose con la sobrina de Katsu Kaishu, mano derecha y consejero del bakufu Tokugawa, artífice de la rendición del castillo de Edo para dar lugar a la nueva era. Kenkichi no participó en las Guerras Boshin, su cargo de guardaespaldas del bakufu era más importante, de hecho, se le pidió que salvara la vida del príncipe Kitashirakawa, que se encontraba refugiado en el templo Kan-ei-ji, muy ligado a la familia Tokugawa. Kenkichi cruzó entre fuego amigo y enemigo, se abrió camino entre la Batalla de Ueno cargando con el príncipe imperial a sus espaldas. Llegada la nueva era Meiji (1868-1912), a las familias samurái de importancia se les “convalidaron” sus títulos con equivalentes de la nobleza europea, convirtiéndose los Sakakibara en vizcondes. Al propio Kenkichi, el gobierno le ofreció un puesto en el nuevo cuerpo de policía, sin embargo, no aceptó puesto que no deseaba servir a los políticos de Satsuma y Chôshû que, antaño, fueron sus enemigos. Por si fuera poco, en 1871 se publicó una ley que recomendaba abandonar vestimentas y tradiciones samuráis para abrazar las europeas, es decir, cambiar las hakama por pantalones y las katana por sables franceses. El edicto haitôrei de prohibición total de portar katana en público de 1876, agravó esta situación, llevando a la extinción tanto a artistas encargados del arte del nihontô, así como a artistas marciales de esgrima japonesa. El propio Kenkichi comenzó a vivir rozando la pobreza, lo que le llevó a aceptar trabajos temporales para el cuerpo de Policía, gracias a un antiguo alumno suyo Naitô Takaharu, quien llegaría a ser presidente de la Dai Nippon Butokukai, o la primera asociación para la preservación de las artes marciales japonesas. Estos trabajos consistieron en formar en el gekiken a los policías, así como contribuir en la creación del Keishi ryû, el primer sistema estandarizado de kenjutsu moderno japonés. Kenkichi decidió unirse a otros artistas marciales decepcionados con la nueva era y fundar el Gekken Kaisha, o Sociedad de Esgrima/sparring, recorriendo Japón y organizando gekiken kogyô o encuentros/torneos de esgrima con espadas de bambú y protecciones.

Estampas representando a Sakakibara Kenkichi.
Poco a poco, su denominada “tropa de Sakakibara” se convirtió en una suerte de “circo ambulante” de artistas callejeros, usando sus técnicas marciales para recaudar limosnas del respetable. En este sentido, Kenkichi creó un sistema de danza con espada, llamado kenshibu, un tipo de kenbu o danza con armas al son de música y poesía japonesa. Entre sus espectáculos, no podían faltar las prácticas de corte o tameshigiri, antaño realizadas con cadáveres y ahora sustituidas por esterillas y otros objetos. Kenkichi sería famoso por realizar un kabutowari o corte de un casco samurái. De hecho, en 1887, su fama le llevaría a realizar esta misma práctica frente al Emperador Meiji. Finalmente, tras fracasar en la apertura de un teatro y una taberna, decidió dedicarse exclusivamente a enseñar en su dôjô. Algunos de los artistas marciales más destacados de finales del periodo Edo/ principios de la era Meiji fueron alumnos de Kenkichi, como por ejemplo: Matsuoka Katsunosuke (fundador de Shindô Yôshin ryû), el matrimonio Satake Yoshinori y Satake Kanryûsai (fundadores de Jikishinkage ryû naginatajutsu), Ueno Jushinsai (fundador de Chôku Jushin ryû kusarigamajutsu) o Takeda Sokaku (fundador de Daitô ryû aikijujutsu). Kenkichi murió de beriberi a los 63 años, no sin antes dejar la sucesión de la escuela en su alumno Yamada Jirokichi.
“La tropa” Sakakibara, junto al matrimonio Satake de naginata.
Algunos autores hablan de Yamada Jirokichi (1863-1930), como el decimoquinto sôke, sin embargo, recordemos que la línea Naganuma siguió con su línea iemoto desde finales del siglo XVIII hasta la actualidad. De igual manera, hay quien otorga a Sakibara Kenkichi el último título de sôke, al menos bajo la línea Fujikawa. Lo que si es cierto, es que, entre Sakakibara Kenkichi y Yamada Jirokichi, surgieron varios estudiantes que, tras obtener el menkyô kaiden de uno de estos dos maestros, fundaron sus propias líneas. Volviendo a Jirokichi, este era el hijo del alcalde de Tomioka (Chiba), y allí se formó como artista marcial, abriendo un dôjô. En 1884 conoce a Sakakibara Kenkichi y va a estudiar con él a Tôkyô, recibiendo el menkyô kaiden en 10 años. Puesto que Kenkichi se centraba mucho en el gekiken (sparring libre), Jirokichi sintió la necesidad de acudir a otro estudiante de Odani Nobutomo para mejorar su conocimiento sobre los kata clásicos, este se llamaba Yamada Hachiro. Kenkichi nombra a Jirokichi como heredero de la escuela, su dojo, así como sus empleos como instructor de esgrima para la familia Imperial y el Cuerpo de Policía. Sin embargo, más tarde renunciaría a ellos, así como a vinculaciones con la Dai Nippon Butokukai, para centrarse en la enseñanza de Jikishinkage ryû, así como la publicación de varios libros y manuales sobre esta escuela, y sobre kendô. Gracias a estos libros conocemos la riqueza con la que contaba la escuela antaño, desde armas enastadas hasta combate cuerpo a cuerpo, en adición a la práctica de esgrima. Hoy en día esto se ha perdido, siendo una escuela exclusivamente de esgrima. Sin embargo, si se pueden rastrear esas herencias en otras tradiciones que surgieron a mediados del siglo XIX. Jirokichi abrirá su propio dôjô/línea, llamada Hyakurenkai, siendo hoy en día la línea que representa al koryû en la asociación Nihon Kobudô Kyôkai, bajo la dirección de su cuarto representante, Wakabayashi Satoru.


Kawashima Takashi fue alumno de Yamada Jirokichi, pero en lugar de hablar de la línea Kawashima, se suele hablar de la Ônishi, por su estudiante y sucesor, Ônishi Hidetaka (1906-1966), que a su vez formó tanto a los sucesores de la línea Hyakurenkai, como a Namiki Yasushi (1926-1999), que fundó su propia línea, hoy en día liderada por Yoshida Hijime (1945).
Ômori Sôgen, más famoso por su papel como sucesor de la línea Tenryû-ji del budismo Zen de la escuela Rinzai, así como su labor como docente y decano de la Universidad Hanazomo, fue también estudiante de Yamada Jirokichi, formando a dos menkyô kaiden, Teruyama Katsujo (1938-2007) y Sasaki Genso (1947), también monje de la escuela Rinzai. Estas líneas también se pueden continuar hoy en día a través de algunos de sus estudiantes, unos monjes Zen y otros, shihan de aikidô. Algunas de estas líneas se centran exclusivamente en la serie Hôjô no kata.
Retrocediendo nuevamente hasta Sakakibara Kenkichi, este otorgó también menkyô kaiden a Nomi Tejiro, quien fundo su propia línea Nomi-ha, hoy en día representada por Ishigaki Yasuzô.
Finalmente llegamos a Matsudaira Yasutoshi (1835-1880), menkyô kaiden de Sakakibara Kenkichi, y la persona de la que desciende nuestra línea, a través de Sakakibara. El estudiante al cual Yasutoshi otorgó el menkyô kaiden y la sucesión de su escuela fue Makita Shigekatsu (1849/54-1914). Shigekatsu era hijo de un samurái al servicio del clan Abe, llamado Makita Heibei Shigemichi.

A los 15 años, Shigekatsu se enroló en el Shôgitai, un batallón de infantería del bakufu Tokugawa liderado por el hatamoto Amano Hachirô, con el que participó en varias batallas, contando entre ellas la de Ueno y el templo Kan-ei-ji, donde probablemente conoció a Sakakibara Kenkichi y Matsudaira Yasutoshi. Shigekatsu también prestó apoyo a grupos del Shinsengumi en escaramuzas contra los rebeldes de Satchô. Shigekatsu pudo llegar a participar en las grandes batallas del periodo Bakumatsu como la de Ueno o Toba-Fushimi, donde previsiblemente conocería tanto a Sakakibara Kenkichi como a su sensei, Matsudaira Yasutoshi. Con la llegada de la nueva era Meiji, Shigekatsu se casó y viajó a Hokkaido, abriendo un dôjô en Sapporo, sin embargo, años más tarde acabó regresando a Tôkyô. Allí volvió a abrir un lugar de entreno, y consiguió trabajo en una prisión gracias a sus antiguos contactos del Shinsengumi, ya que algunos de ellos habían sido absorbidos por las nuevas fuerzas del orden del gobierno de Meiji. Makita Shigekatsu no llegó a conocer a su nieto, Suzuki Kimiyoshi (1934), pero si dejó dicho que su educación marcial fuera impartida por Yokokawa Kintaro, un maestro descendiente de la línea Nomi, con enseñanzas que descienden directamente de Sakakibara Kenkichi. Puede que, por ser maestro de un niño, o por su vinculación con las academias Kobushô del periodo Bakumatsu, Yokokawa Kintaro introdujo unas técnicas que estaban pensadas para enseñar a jóvenes samuráis o bien adiestrar a guerreros que ya habían olvidado usar la katana, la línea que surgirá de él conserva unas series únicas de kata como son Jyuippon e Inazuma. Sukuki Kimiyoshi heredó las enseñanzas de la línea Fujikawa, así como las aportaciones de su abuelo Makita Shigekatsu y su maestro, Yokokawa Kintaro.

A su estudio de kenjutsu, sumó el judô (bajo su hermano mayor), el karate del estilo Gôjû ryû, bajo Yamaguchi Gôgen, y el aikidô (bajo Tada Hiroshi, alumno del fundador del estilo Ueshiba Morihei). En 1986 entró en contacto con Hungría, país que le fascinó hasta el punto de casarse e irse a vivir allí, estableciéndose en la ciudad de Pécs en 1992. Es en ese momento cuando abre su dôjô Shinbukan, donde aprenderán bajo su tutela Pozsgai József y Vida Gergo, hasta alcanzar el rango de menkyô kaiden. A principios del 2000, Suzuki sensei establecerá una estrecha relación con Sakai Kazuya, vigésima generación de la línea Naganuma. Viajarán a su dôjô de Niigata tanto él como József y Gergo, entrenando tanto Kashima Shinden Jikishinkage ryû kenjutsu y Toda-ha Bukô ryû naginatajutsu con Sakai sensei, así como Komagawa Kashin ryû kenjutsu-iaijutsu con Murakami Fumio sensei. De esta relación con la línea Naganuma, Suzuki sensei decidió introducir con mayor asiduidad el tipo de corte ryûbi en las diferentes series de kata, al tratarse de la técnica estrella y representativa de Jikishinkage ryû. También añadió las series Ôkoryû y Saya no Uchi, que se practicaban en el seno de la línea Naganuma. Con fruto de este estudio sobre el desenvaine del sable, Suzuki sensei articuló la serie Urafune/me como forma de implementar conceptos de técnica y estrategia de Jikishinkage ryû. Con la partida de Suzuki Kimiyoshi a Budapest, el dôjô de Pécs quedó en manos de József y Gergo, quienes en 2015 iniciarían su propia línea Inazuma, transmitiendo todos los conocimientos que han recibido a lo largo de los años. En este mismo año, como representantes llamados a participar en la European Koryû Bujutsu Convention, celebrada en Ámsterdam, Gergo y József conocieron a Marcos Sala, iniciándose una relación de amistad y enseñanza entre ellos, de forma que Gergo y József enseñarían a Marcos Kashima Shinden Jikishinkage ryû y Marcos les corresponderían enseñando Ryûko ryû naginatajutsu, una tradición ligada a Jikishinkage ryû.
Suzuki Kimiyoshi junto a József Pozsgai y Gergo Vida. 

Junto a Murakami Fumio.
Pozsgai József se inició en las artes marciales en 1983 en Karate Kyokushinkai, en 1993, sumó el jujutsu a su práctica habitual y finalmente, en 1998 conoció a Suzuki Kimiyoshi, quien lo tomó como uno de sus principales discípulos, enseñándole toda la escuela y finalmente, tras más de 15 años de práctica, otorgándole el menkyô kaiden. József sensei fue el sucesor de Suzuki Kimiyoshi en el dôjô de Pécs, cuando este partió para Budapest. Dicho dôjô de Pécs sigue en activo bajo las enseñanzas de József sensei. En los años posteriores también entrenó otras artes marciales, tanto antiguas como tradicionales. En 2025, Marcos Sala le concedió el rango de Shoden no maki en Ryûko ryû naginatajutsu.



Vida Gergo se inició en el kenjutsu en el año 2000, mientras se preparaba para ingresar en la universidad, conoció tanto a Suzuki Kimiyoshi como a József, iniciándose en Kashima Shinden Jikishinkage ryû. Además, durante estos primeros años practicó jujutsu (2002-2007) y Muay Thai (2005-2011), así como kyûdô de la escuela Heki ryû. Su carrera en Kashima Shinden Jikishinkae ryu corrió en paralelo a la de József, obteniendo finalmente el menkyô kaiden de la escuela. En los años posteriores también entrenó otras artes marciales, tanto antiguas como tradicionales. En 2025, Marcos Sala le concedió el rango de Shoden no maki en Ryûko ryû naginatajutsu.



Marcos Sala es el miembro más reciente de esta historia. En el año 2001 se inició en la ZNKR con kendô y iaidô, así como en la escuela Musô Shinden ryû. En los años siguientes realizó diferentes cursos con maestros japoneses y europeos, tanto de gendai budô como de koryû bujutsu. En 2009 conoce a Sekiguchi Komei (21 representante de Musô Jikiden Eishin ryû) y en 2010 a Shimizu Nobuko (líder de Ryôen ryû naginatajutsu), y en 2011 y 2012 se convierte en representante de ambas escuelas para España, respectivamente. En 2016 comenzará a entrenar Kashima Shinden Jikishinkage ryû con Gergo y József, obteniendo el grado de Reikenden en 2025.





Diferentes seminarios y grupos de Kashima Shinden Jikishinkage ryû en España.
Actualmente, existen 4 sedes de la línea Inazuma de Kashima Shinden Jikishinkage ryû: Pécs, Sopron y Budapest en Hungría, y Madrid en España. Sin embargo, en 2026, Marcos Sala se mudará a Tôkyô, por lo que se prevé que este grupo se amplie a una sede más en Japón.
El currículo básico de la escuela se basa en un total de 33 kata: Hojo no kata (4), Fukuro shinai – tō no kata (14), Kodachi kata (6), Koryū kata (4) y Marobashi kata (5 kata). Las series Ōkoryū kata (4) y Sayanouchi kata – iai kata (54), se practican tradicionalmente en la línea Naganuma, y desde Suzuki Kimiyoshi, también en la línea Fujikawa/Makita/Inazuma. A esto habría que añadir los kata creados para el Kobushō y los creados por Sakakibara Kenkichi, transmitidos por Yokokawa Kintaro, que actualmente se practican en muy pocos dōjō siendo uno de los pocos, los ligados a la línea Fujikawa/Makita/Inazuma. Se trata de las series: Jyūippon ichi (11), Jyūippon ni (11), Jyūippon san (11), Inazuma Omote/ryûbi (5), Inazuma Uradori (5) e Inazuma Hayashi (4). A esto se añaden las dos series de desenvaine creadas por Suzuki Kimiyoshi en base a conceptos de kata antiguos: Jyūippon ni battô (11) y Urafume (12). Por lo que el total de los kata que se entrenan en nuestra línea Inazuma asciende a 171, aproximadamente. Sin embargo, no hay que olvidar los kihon básicos, tales como: Shinpô-Unpô, Kamae, Ryûbi, Ashimoto Ryûbi Kihon, Bônten, Happôidô y Ryûbi Uchikomi. Finalmente, el gekken/gekiken o sparring con bogu y shinai, es una práctica capital en esta tradición, siendo uno de los muy pocos koryû bujutsu que lo conserva de forma tradicional. Desde tiempos de Sakakibara Kenkichi, se cuenta que no realizaba exámenes a sus estudiantes pidiéndoles demostrar kata, sino que les pedía que se pusieran el bogu y demostraran prácticamente los principios de la escuela. En la línea Inazuma, además de una práctica habitual, tanto en formato kata keiko como en formato libre, se exige para obtener el primer grado tradicional de kirigami.
Estampa de una práctica de gekiken, sparring libre en una suerte de “proto-kendo”
Al tratarse de un koryû bujutsu, el sistema de evaluación dentro de la línea Inazuma de Kashima Shinden Jikishinkage ryû, no obedece a parámetros establecidos como ocurre en los gendai budô. Este sistema, que en ocasiones puede parecer injusto, por lo arbitrario y subjetiva de la evaluación, incluye un componente humano que no se puede encontrar en sistemas estandarizados y/ deportivo/federativos. Al igual que la enseñanza en koryû bujutsu es personalizada, y no se enseña a dos personas de la misma manera, ni las mismas cosas, teniendo en cuenta factores físicos, psíquicos y metodológicos, en la evaluación, se pueden exigir parámetros diferentes dependiendo de cada caso, a libre albedrío del profesor autorizado. Sin embargo, a modo orientativo, podemos decir que los requisitos para cada grado en la línea Inazuma son los siguientes:
5 kyû: Shinpô Unpô, kamae, ryûbi.
4 kyû: Bonten+Happôidô, Ashimoto ryûbi kihon.
3 kyû: Jyûippon Ichi (Go no sen), Inazuma (omote/ryûbi)
2 kyû: Jyûippon Ni, Inazuma Uradori, Ryûbi Uchikomi.
1 kyû: Jyûippon Ni Battô, Saya no Uchi.
Kirigami: Todo lo anterior + gekken.
Shômokuroku: Hôjô no kata.
Jômokuroku: Tô no kata /Fukuro shinai no kata.
Reikenden: Kodachi no kata.
Kyûri no maki: Koryû no kata/Habiki no kata.
Gokui: Marubashi no kata.
Menkyô kaiden: Todo lo anterior + Ôkoryû no kata + Jyûippon San +Urafume + gekken.




La línea Inazuma de Kashima Shinden Jikishinkage ryû, asumió una renovación del sistema de grados propuesta en su día por Suzuki Kimiyoshi sensei, incorporando grados kyû al sistema tradicional. Este tipo de grados no se refleja en la utilización de un cinturón de colores, sino que es un mero sistema evaluativo. El motivo de esta incorporación fue doble, primero, motivar al alumnado en su proceso de aprendizaje, mediante la adquisición de metas por tramos. Segundo, evaluar todo el gran contenido técnico que preserva la línea Inazuma, que no queda reflejado en los grados tradicionales. A grandes rasgos, podemos decir que el sistema de evaluación tradicional (makimono) de Kashima Shinden Jikishinklage ryû no ha variado desde el siglo XVIII hasta nuestros días, por ello, no se evalúa nada que haya sido creado en una fecha posterior, así como movimientos básicos o kihon, por estar concebidos dentro de la serie Hôjô no kata. Pero, entonces, ¿qué ocurre con todos los kata creados en el siglo XIX dentro del marco del periodo Bakumatsu, las academias Kobushô? ¿qué ocurre con las formas que algunos maestros crearon a partir del siglo XX, como vía de preservación de técnicas sueltas más antiguas? ¿qué ocurre con los kata de iai/battô/Saya no Uchi, que pese a no ser una especialidad de la escuela, corresponden a gran parte de su currículo, y que se presumen de las formas más antiguas de esta tradición? Para que todo ello no caiga en saco roto, y que las enseñanzas de las líneas Fujikawa / Makita / Naganuma, y en resumen, Inazuma, no se pierdan y puedan ser evaluadas, en nuestra escuela, seguimos este sistema mixto de evaluación gendai/koryû.
Si te ha gustado este artículo, y quieres entrenar la línea Inazuma del koryû bujutsu Kashima Shinden Jikishinkage ryû, dispones de diferentes dôjô en Hungría (Budapest, Pécs y Sopron), España (Madrid, Cádiz y Alicante) y en Japón (Tôkyô). Aunque en la sección de horarios solemos poner la ubicación y horarios de los dôjô, puedes escribirnos a esta web y te responderemos si tienes cualquier otra pregunta o cuestión.
